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La historia hasta ahora

La historia de Blasphemous

6 partes, del comienzo al final (donde dependía de tus decisiones, lo que comparten todos los finales). Léela antes de Blasphemous 2. Esta página cuenta el final.

  1. La hermandad silenciosa

    Eras el Penitente, un guerrero silencioso que despertó entre los muertos de la Hermandad del Lamento Mudo. Cvstodia había sido retorcida por el Milagro, que daba a la culpa y a la devoción una dolorosa forma física. Armado con Mea Culpa, comenzaste una peregrinación hacia la Cuna de la Aflicción. Deogracias se convirtió en tu guía y te entregó una espina para que la llevaras contigo.

  2. Las Tres Humillaciones

    Atravesaste iglesias en ruinas, cámaras sepultadas y cumbres heladas para cumplir las Tres Humillaciones. Ten Piedad, Tres Angustias y Nuestra Señora de la Faz Denegrida se interponían entre tú y las Santas Faces. Los venciste y obtuviste paso hacia Madre de Madres. En el puente, tu encuentro con Esdras dependía de si habías encontrado el lugar donde descansaba su hermana Perpetva.

  3. Madre de Madres

    Entraste en la gran iglesia y llegaste al Nudo de las Tres Palabras. Deogracias te contó cómo la súplica de un muchacho que pedía castigo se había convertido en el Primer Milagro, retorciendo su cuerpo hasta transformarlo en madera. Continuaste ascendiendo por la catedral y las alturas que la rodeaban. Tres máscaras abrieron el paso del gran ascensor hacia Escribar, el gobernante sagrado que esperaba en la torre más alta.

  4. La fe de Crisanta

    Te enfrentaste a Crisanta de la Agonía Vendada en los tejados de la catedral. Protegía a Escribar y condenaba tu peregrinación como una herejía. Lo que le ocurría dependía de tu camino. Si habías seguido la ruta oculta a través de Esdras y de la Santa Faz prisionera, podías romper el dominio que su fe ejercía sobre ella. De lo contrario, la derrotabas sin liberarla de él.

  5. Más allá de Escribar

    Te enfrentaste a Escribar y venciste a su forma monstruosa, el Último Hijo del Milagro. Más allá te esperaban una montaña de ceniza y el trono situado en su cima. Tu penitencia determinaba si podías ascender. En la ruta oculta, la ayuda de Crisanta te llevaba aún más lejos: volvías a vencer a Escribar y te unías a ella para destruir a las Altas Voluntades responsables de tu sufrimiento.

  6. El precio de la penitenciaEl final

    Tu final dependía de tu camino. Si no eras digno, te hundías en la ceniza y Deogracias recuperaba tu casco. Si eras digno, llegabas al trono, te atravesabas con Mea Culpa y te convertías en un árbol, la nueva figura sagrada del Milagro. Si destruías a las Altas Voluntades, Mea Culpa se desmoronaba y Crisanta y Deogracias te daban sepultura. Sobre aquella tumba aparecía en el cielo un corazón inmenso con una figura acurrucada en su interior.

Lo siguiente

Escrito por un modelo de IA a partir de las wikis del juego, comprobado con ellas parte por parte por otro, y traducido del inglés por un modelo de IA.